Helechos nativos
Los helechos nativos, conocidos en euskera como ezpata hosto y en castellano como helechos autóctonos, son plantas tapizantes o rizomatosas que se adaptan bien a la sombra y a suelos con pH ligeramente ácido o neutro. Su gestión del agua es sencilla, ya que necesitan humedad constante sin encharcamientos, y no atraen polinizadores de forma directa, pero sí favorecen la presencia de insectos beneficiosos al crear hábitats adecuados. Cumplen funciones ecológicas clave como prevenir la erosión del suelo, mejorar la calidad del sustrato y ofrecer refugio a fauna local. Frente a ornamentales exóticas, su uso ayuda a mantener la biodiversidad y fortalece los ecosistemas locales, ya que están mejor adaptados al entorno y requieren menos intervención.
Los helechos nativos, atraen sobre todo insectos pequeños, arañas, babosas y larvas porque crean un ambiente húmedo, fresco y sombreado ideal para estos organismos.